¿Qué es la microbiota intestinal? y ¿Cómo influye la microbiota intestinal en nuestra salud?

Se le denomina microbiota intestinal al conjunto de microorganismos vivos que residen en nuestro intestino y participan activamente en muchos de los procesos fisiológicos. Son casi 100 billones de microorganismos, que incluyen como mínimo 1.000 especies de bacterias diferentes, sus genes multiplican por 150 al genoma humano, es decir, de los genes del intestino humano 99% son bacterianos, constituye todo un órgano que puede llegar a pesar  hasta 2 kg. Una microbiota única e irrepetible para cada individuo, como si se tratase de una marca de identidad propia, que inicia su desarrollo tras el nacimiento y cuya composición está muy condicionada por factores como: tipo de nacimiento (vaginal o cesárea), dieta, entorno, condiciones medioambientales y fármacos principalmente.

“Toda enfermedad comienza en el intestino” ya lo decía Hipócrates (el padre de la medicina moderna) hace casi 2500 años. Cuando el intestino no funciona adecuadamente el sistema inmunológico se ve comprometido, ya que el 80% del sistema inmunológico se encuentra en la pared intestinal. Así lo afirma la Dra. Natasha Campbell-Mcbride (neuróloga y creadora del programa nutricional GAPS) : “La autoinmunidad nace en el intestino. De ahí proviene – su pared intestinal” Eso sucede debido a que su flora intestinal es anormal…. Y usted tiene que centrarse en la normalización de su flora intestinal… Hay que expulsar a los patógenos de la flora intestinal y reemplazarlos con flora benéfica. Posteriormente usted empezara a experimentar una gran cantidad de sanación…”

Hoy en día son muchos los estudios e investigaciones científicas que vinculan a los desórdenes de la microbiota intestinal con el desarrollo de determinadas enfermedades : alergias, artritis, diabetes, obesidad, depresión, fatiga crónica, trastornos digestivos etc. Menciono alguno de ellos:

 

El estudio: “Canadian Healthy Infant Longitudinal Development Study (CHILD)”, para evaluar el riesgo de padecer asma en niños, observó que bebés con mayor riesgo de asma presentaban unos niveles más bajos de cuatro bacterias concretas en sus heces y se dedujo que estos cuatros microbios podían desempeñar un papel activo en la protección de los niños frente al asma. Por lo tanto, las alteraciones de la microbiota durante la infancia podrían estar ligadas a las alergias y al asma.1 

La revista Gastroenterology en el 2011, publicó un estudio que vinculaba a la microbiota intestinal con la química del cerebro y el comportamiento independientemente del sistema nervioso autónomo, los neurotransmisores gastrointestinales específicos o la inflamación. Concluyendo que la disbiosis intestinal puede contribuir a trastornos psiquiátricos en pacientes con trastornos intestinales.2

 

En la Cumbre Mundial de la Microbiota 2016, que tuvo lugar en Barcelona, se presentaron varios estudios: 3

 

Un estudio liderado por la profesora del Instituto de Tecnología de California (Estados Unidos) Elaine Hsiao que ha permitido descubrir la relación entre el desarrollo de trastornos mentales, especialmente el autismo, y la microbiota intestinal --microbios que habitan en los intestinos a los que se les atribuye más de 20.000 funciones.

 

Dos estudios liderados por el profesor de la Universidad de Columbia (Estados Unidos) Robert Schwabe y el de la Universidad de Heidelberg (Alemania) Peer Bork, que han descubierto que existe una relación directa entre el cáncer de colon e hígado y la macrobiota intestinal.

 

Otro hallazgo, relacionado con este aspecto, es el que expuso la profesora de la Universidad Complutense de Madrid Esther Jiménez, que ha revelado que la leche materna aporta al intestino del bebé bacterias beneficiosas que ejercen un efecto protector contra una serie de enfermedades: "La lactancia fortalece la microbiota y evita trastornos".

Un estudio publicado en The American Journal of Clinical Nutrition , en el 2008, ha sugerido que la existencia de poblaciones bajas de Bifidobacterium y altas de Staphylococcus aureus en heces en la infancia pueden ser factores predictivos del desarrollo de obesidad en la edad adulta.4

Un estudio del equipo de Karine Clement, directora del Institute of Cardiometabolisme and Nutrition de París, sugiere que ciertos microorganismos promueven la obesidad.5

Los expertos finlandeses liderados por Filip Scheperjans, del departamento de neurología del Hospital universitario de Helsinki, han sido los primeros en mostrar que existen diferencias entre la microbiota intestinal de los pacientes de la EP y la de sujetos sanos y que dichas diferencias podrían estar relacionadas tanto con la gravedad de los síntomas como con el fenotipo clínico de la enfermedad. Este nuevo estudio se enmarca en una cadena de estudios anteriores que sugerían que la EP tenía un origen gastrointestinal.6

Un estudio realizado en Dinamarca concluye indicando que la diabetes tipo 2 en seres humanos está relacionada con cambios en la composición de la microbiota intestinal.7

Estos estudios nos dan una idea de la importancia que ejerce la microbiota intestinal en nuestra salud, por lo tanto, tendría que ser nuestra misión mantener nuestra microbiota en unas condiciones óptimas y nada mejor que una dieta adecuada para influir en ella, de ahí que los fermentados deberían constituir uno de los pilares de nuestra alimentación.

 

 

1 Canadian Healthy Infant Longitudinal Development Study (CHILD)

2 Gastroenterology. 2011 Aug;141(2):599-609

3 Cumbre Mundial de la Microbiota, Barcelona 2016

4 The American Journal of Clinical Nutrition, 2008

5 Gut Microbiota from Twins Discordant for Obesity Modulate Metabolism in Mice

6 Gut microbiota in Parkinson’s disease

7 PLoS One. 2010 Feb 5

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